Del desván a la puja, se buscan obras maestras

¿Es posible conseguir obras maestras en lugares inesperados? Pues la respuesta es sencilla ¡claro que sí!

Aunque no es muy común, existe la posibilidad de que, en lugares cotidianos como en una venta de garaje, un depósito, sótano o una sala; puedas encontrar una magnífica obra de arte.

De esta manera, muchos tasadores han quedado sorprendidos de ver imágenes que pensaron que jamás verían personalmente.

Es así como, sorpresivamente, se consiguió el «Ecce Homo» de Caravaggio, una de sus más grandes obras maestras. Esta obra, la cual también se le llama «corona de espinas», se le encontró en una subasta por la cual estaban pagando unos 1.500 euros aproximadamente.

Al notar todo esto, algunos anticuarios recordaron la pieza y no dejaron que saliera a la venta, mucho menos que la sacaran del país.

¿Pero? ¿Quién olvida que tenía una obra de arte en casa?

Aunque parezca sacado de una película, esto sí es posible. De hecho, son muchos los «coleccionistas» quienes no saben muy bien sobre la historia de algunas piezas y las mantienen en su casa.

Cuando llaman a los tasadores, los cuales tienen gran conocimiento, estos pueden quedar impactados de conseguir tales obras maestras en mal estado, guardadas e incluso arrimadas en una esquina.

Muchas veces, estas pinturas pasan de generación en generación y pierden los detalles e información de la misma, resultan abandonadas en casa por mantener el «recuerdo» de un familiar.

¿Quién era Caravaggio? Y porqué fue tan importante este hallazgo

Michelangelo Merisi fue un pintor italiano, el cual se estableció en lugares cómo: Nápoles, Malta, Sicilia, entre otros; los cuales visitaba con mucha frecuencia.

Entre las técnicas usadas por el artista, destacan el claroscuro, tenebrista y la anatomía. Resulta que a Caravaggio, le gustaba plasmar exactamente los detalles de la figura humana, donde acentuaba el uso dramático de la luz.

Además, su formación era en la pintura barroca. Cuando decidía que debía pintar, no realizaba bocetos o dibujos, sino que iba directamente a plasmar su obra en un lienzo.

A medida que todo fue evolucionando, Caravaggio no era «interesante» para su generación, pues la nueva moda llegó y arrasó. Sin embargo, en el siglo XX sus obras regresaron y ¡vaya de qué manera!

Cabe destacar que, la mayoría de sus pinturas eran de estilo religioso, pero algunas veces hacía cosas que los clientes rechazaban, y es que no mostraba lo que ellos deseaban. Su carácter era un tanto difícil, usaba a prostitutas para pintar vírgenes, por lo que sus pinturas causaron y causan interés entre los conocedores de arte.

Es por eso y más, que conseguir este cuadro causó sensación en muchos anticuarios y conocedores sobre el trabajo de Caravaggio y sus obras maestras.

¿Su futuro?

Actualmente se está estudiando el caso, y es que para muchos parece real, y los expertos declaran «que de momento es favorable» es decir, que este sí podría ser un Caravaggio original.

Mientras, esta obra no puede exportarse debido a que es de interés cultural para el país. Por lo momentos se mantiene la expectativa de a qué Museo pasará a pertenecer si es realmente un Caravaggio; de esta forma, esta obra estará resguardada y protegida.

¿Cómo puede adquirir obras así un museo?

¿Cómo puede adquirir obras así un museo?
Las obras maestras son cada vez más cotizadas actualmente

El director del Departamento de Pintura Antigua de la casa de subastas Segre Luis Requena, consiguió de manera insólita a la Diosa Juno, una pintura de Alonso Cano la cual fue pintada entre 1638 y 1652.

Gracias a este descubrimiento, el Museo Nacional del Prado la pudo adquirir por 270.000 euros. Esto debido a que este museo posee una colección del pintor Cano, entre las que se encuentran 19 pinturas y más de 25 dibujos.

Existen coleccionista que mantienen las salas de su casa abiertas a visitas, con la intención de ofrecer algunas de sus obras a la venta. Por ende, puede que alguno de ellos sí sepan que poseen estas obras, pero quieren venderlas.

Ahora ¿Cómo el museo las adquiere? Algunos de estos cuentan con una cantidad estimada de Euros, para hacer la adquisición de las obras, pero otros no tienen este tipo de posibilidad.

Por ejemplo, el Museo del Prado no cuenta con un monto para adquirir una pintura, estos dependen de personas que realizan esas compras, o simplemente se las donan, así como lo hizo la Fundación Amigos.

Por otra parte, está el Museo de Bilbao, el cual sí cuenta con el respaldo del Estado, y también el apoyo de fundaciones y de donaciones de particulares.

En cualquiera de los casos, pueden tener la opción de pedir un crédito. Resulta que algunas veces estos se ven en la necesidad, pues saben que, si no cuentan para comprar una de esas obras, podrían perder el rastro por muchos años y quedar en el olvido.

¿Cómo se maneja el precio de las obras?

Por una parte, están los tasadores o anticuarios, quienes han investigado y se han informado para colocar precio cuando ven una pieza original. Cómo dijimos anteriormente, estos son invitados a casas y consiguen más de lo que buscan.

Aunque tampoco es que ellos siempre consigan este tipo de tesoros, por eso tienen tiempo de informarse más a fondo.

Además, a las pinturas se les otorga el precio dependiendo de su condición, si posee o no una firma, si el pintor ha sido relevante en el arte. También, se puede observar que las pinturas contemporáneas son más costosas que las antiguas.

Por otra parte, el Ministerio de Cultura, delega un monto de 3.000.000 de euros para poder adquirir cuadros, ya sean para colocarlos en los museos o para que formen parte del patrimonio cultural del país.

Muchas veces, estos deben alcanzar las propuestas monetarias de otras personas e igualarlas y hasta superarlas, la única molestia de los dueños es que muchas de sus pinturas no las pueden exportar.

Algunos expertos se encargan de andar en la búsqueda de pinturas. Y es que inclusive se lleva un registro de aquellas que son muy valiosas, no solo por su costo sino por su autor.

De esta forma, muchas personas no saben lo que algunos museos deben pasar para exponer este tipo de obras de arte, aparte de contar con el dinero también les toca corroborar que las pinturas sean originales y no réplicas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *